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Wikileaks está lanzando numerosos cables
Desde twitter @WikiLeaks nos llega información muy interesante sobre la organización, y es que anuncian que publicarán más de 40.000 cables próximamente, desde hoy, 26 de agosto han publicado más de 4.000 cables.
Vamos a hacer una lista con todos los cables que han publicado y lanzado hoy para que sea más accesible para todos:
· Lanzamiento de 1.006 cables de la embajada de Pakistán-USA
· Lanzamiento de 2.221 cables de la embaja de la India-USA
· Lanzamiento de 283 cables de Hungría-USA
· Lanzamiento de 678 cables de Grecia-USA
· Lanzamiento de 466 cables de Bulgaria-USA
· Lanzamiento de 533 cables de Australia-USA
España permitió el paso de submarinos nucleares estadounidenses por Rota
Fuentes: 20minutos.es y Aftenposten.
Tal y como ha desvelado un cable filtrado por Wikileaks, EE.UU desvió submarinos nucleares de Gibraltar a la base naval de Rota por expresa petición del Gobierno de España (en ese momento ya estaba en el poder José Luis Rodríguez Zapatero).
El Ejecutivo pensó que de esa manera los sumergibles podrían pasar desapercibidos para la población civil española y las organizaciones preocupadas por el medio ambiente, ya que desde que el submarino nuclear británico Tireless en 2000/2001, tuviera que estar casi un año atracado en el peñón reparando una avería, la población estaba especialmente alarmada.
WikiLeaks: Pilotos pakistaníes sabotean los F-16
Nueva Delhi: Un cable de Wikileaks, al cual NDTV ha tenido acceso exclusivo, dice que los aviadores Pakistaníes estaban siendo radicalizados y estuvieron saboteando aviones Pakistaníes F-16 destinados para operaciones de seguridad a lo largo de la frontera de Afganistán. (Leer el cable original en inglés)
El cable, enviado en marzo de 2006 desde la Embajada de EEUU a Washington, cita al Pakistaní después Jefe Adjunto del Estado Mayor del Aire de Operaciones, el mariscal del aire Vicepresidente (AVM) Chaudhry Khalid, diciendo que los pilotos, la mayoría de los cuales vienen de pueblos rurales, estaban siendo radicalizados por los clérigos extremistas islámicos. El cable cita a Chaudhry diciendo, “No puedes imaginarte el mal rato que hemos pasado intentando cortarles la barba.” El cable señala que, “este último comentario se refiere a la tradición conservadora de los Musulmanes de dejar crecer completamente su barba como signo de piedad.”
El cable también dice que Chaudry pidió “recibir informes mensuales sobre actos de pequeños sabotages, lo que él interpretaba como un esfuerzo por los Islamistas que se alistaron para evitar que las aeronaves de PAF(Fuerzas Aéreas de Pakistán) fuesen desplegadas en apoyo de las operaciones de seguridad en la Zonas Tribales Administradas Federalmente (FATA) a lo largo de la frontera con Afganistán. ”
Chaudhry visitó a funcionarios de EEUU en la sede de la Fuerza Aérea de Pakistán inculcando en ellos la necesidad de asegurar “que el problema de los F-16 tiene suficientes edulcorantes para atraer al público – un escuadrón completo de nuevos F-16, con JDAM y capacidad de visión nocturna – pero no para ofrecer a las FAP cosas que no puede pagar.” Pakistán está en negociaciones con los Estados Unidos para comprar los F-16 y los EEUU han expresado su preocupación por motivos de seguridad.
El cable cita a Chaudhry diciendo a la delegación, “detrás de las cámaras”, que los aviones de las FAP eran regularmente llamados para proveer apoyo aéreo a las fuerzas de seguridad y militares cuando se meten en espacios reducidos en las FATA(Zonas Tribales Administradas Federalmente) ”Añadiendo brevemente que los altos mandos del Ejército y los comandantes de las fuerzas terrestres lo negarían.”
Enterrando al soldado Manning
Fuente: ELPAIS.com
Bajo las condiciones actuales, además de dejarme desnudo por las noches, se me mantiene en régimen de aislamiento. Durante 23 horas al día me siento a solas en mi celda. Los guardias me controlan cada cinco minutos durante el día, preguntándome si estoy bien. Debo responder con algún gesto afirmativo. Por la noche, si los guardias no pueden verme con claridad, porque me he cubierto con una manta o estoy acurrucado contra la pared, me despiertan para asegurarse de que estoy bien. No puedo tener sábanas o almohada. No puedo tener mis enseres personales en mi celda. Solo puedo tener un libro o una revista a la vez para leer algo. El libro o la revista se me quitan por la noche, antes de dormir. Tampoco puedo hacer ejercicio en mi celda. Si intento hacer flexiones, sentadillas o cualquier otro tipo de ejercicio físico, los guardias me obligan a detenerme. Finalmente, solo puedo hacer una hora de ejercicio fuera de mi celda cada día. Ese ejercicio consiste en caminar en círculos, haciendo ochos, en una habitación vacía”.
Héroe para algunos, villano para otros, en esa monotonía pasa sus días de encierro el soldado raso Bradley Manning, de 23 años, en una cárcel militar de máxima seguridad en Virginia, acusado de entregarle al portal WikiLeaks cientos de miles de informes clasificados sobre las guerras de Afganistán e Irak y cables secretos del Departamento de Estado. EL PAÍS ha obtenido una carta de 11 folios que el soldado envió el 10 de marzo al coronel Daniel J. Choike, jefe de la base de Quantico, en Virginia, donde se halla encerrado. En ella relata interminables días de soledad, confusión y desesperación.
El 18 de enero de 2011, y durante tres días, se puso a Manning en observación por riesgo de suicidio, por recomendación de un capitán y un psiquiatra. Perdió los pocos privilegios que tenía. “Se me obligó a quedarme en mi celda durante 24 horas al día. Se me quitó toda la ropa, a excepción de los calzoncillos. Se me quitaron las gafas, por lo que me tuve que quedar, básicamente, en una ceguera total”.
El día anterior, unas 50 personas habían acudido a las puertas de la base militar de Quantico, a 45 kilómetros de Washington, cubiertas con máscaras que reproducían la cara del soldado y luciendo camisetas en las que se leía “Yo soy Bradley Manning”. Se enfrentaron verbalmente con los guardias de seguridad, que tuvieron que pedir refuerzos. “Creo que el modo en que me trataron aquel día obedece a aquella protesta”, asegura Manning. Las muestras de apoyo al soldado son ya un rito habitual, aunque meramente testimonial, en la capital norteamericana. Un simpatizante, Tighe Barry, aparece de vez en cuando ante el Departamento de Estado, ataviado solo con calzoncillos, para protestar con el mismo atuendo con el que Manning pasa sus noches en prisión preventiva.
El día después de aquella concentración en la base militar de Quantico, el Ejército tomó represalias. Sostiene Manning: “Ese día se me llevó fuera de mi celda para mi hora diaria de recreo. Cuando los guardias llegaron a mi celda, noté una diferencia respecto a su actitud habitual. En lugar de estar tranquilos y ser respetuosos, parecían nerviosos y agresivos. Además, en lugar de los habituales dos o tres guardias, había cuatro. Inmediatamente comenzaron a acosarme. El primero me dijo: ‘Gírate a la izquierda’. Cuando le hice caso, el segundo me dijo: ‘No gires a la izquierda’. Cuando intenté hacerle caso, el primero me repitió: ‘He dicho que gires a la izquierda”.
Desorientado, el soldado dejó que le pusieran los grilletes que suele llevar para ir de una celda a otra dentro de la cárcel. “Cuando me quitaron los grilletes, di un paso atrás para distanciarme de los guardias. Mi corazón latía con fuerza y me sentía mareado. Me senté para evitar caerme. Cuando lo hice, los guardias se me acercaron. Instintivamente, me alejé de ellos. En el momento en que me alejé vi en sus caras que me iban a volver a atar. Inmediatamente puse mis manos en el aire y dije que no iba a hacer nada, que solo quería cumplir órdenes”.
Le dejaron en paz durante una hora. Cuando regresó a su celda, comenzó a leer un libro. Entonces le visitó brevemente el comandante James Averhart, que está al mando del calabozo en Quantico. “Me preguntó qué había pasado durante mi recreo. Mientras trataba de explicárselo, el comandante Averhart me detuvo y dijo: ‘Yo soy el comandante’ y ‘nadie me dice lo que tengo que hacer’. Me dijo que era, a efectos prácticos, ‘dios’. Yo le dije que, aun así, debía seguir las reglas del calabozo. También le dije que todos aquí tienen un jefe ante el que responder. Fue entonces cuando decidió ponerme bajo control por riesgo de suicidio”.
Manning, soldado de formación, ya aislado desde julio, sabía lo que eso significaba -las dificultades para ver, la desnudez, el confinamiento absoluto- y se desesperó. Comenzó a tirarse del pelo, en un arrebato de rabia. “¿Por qué me hacéis esto? ¿Por qué me castigáis? ¡No he hecho nada malo! ¿Qué hice para merecer este tipo de trato?”.
El caso del soldado Manning ha causado dos reacciones bien distintas. Para algunos, activistas cibernéticos en la era de Internet, simpatizantes anónimos del movimiento encarnado por WikiLeaks, el soldado es un héroe. Para la Casa Blanca y el Pentágono, sin embargo, Manning es un traidor que ha asistido servilmente al enemigo.
El soldado, en unas presuntas conversaciones mantenidas en mayo de 2010, a través de Internet, con el hacker norteamericano Adrian Lamo, admitió que sustrajo y entregó a WikiLeaks cientos de miles de documentos secretos, con la voluntad manifiesta de cambiar el mundo. Lamo filtró estos chats inicialmente a la revista Wired y delató a Manning ante el FBI y el Ejército. Tomó esa decisión, según dijo, por temor a que el soldado pusiera en riesgo la seguridad nacional norteamericana. Estas supuestas conversaciones son ahora un indicio que obra en manos de la fiscalía militar, que además ha seguido el rastro de Manning en los ordenadores portátiles de la base de Hammer, en Irak. El equipo de abogados de Manning no ha confirmado ni desmentido la autenticidad de esos contactos.
En esos chats, Manning se manifiesta como una persona profundamente decepcionada con su vida y con su país, alguien con ganas de cambiar el mundo y de ser reconocido por ello. “Se me crió católico, pero nunca creí una palabra de lo que me contaban. No tengo dios, creo que sigo valores humanistas. De hecho, llevo placas hechas especialmente para mí donde se lee: ‘humanista”, dijo. “Quiero que la gente vea la verdad, independientemente de quienes sean, porque sin información no podemos tomar decisiones serias como ciudadanos. Si hubiera sabido hace tiempo lo que sé ahora… o a lo mejor solo soy joven, inocente y estúpido”.
¿Tenía la intención de ayudar al enemigo? “Si yo hubiera sido alguien más malicioso, podría haberle vendido esto a Rusia o China, y haberme hecho rico. Pero es algo que pertenece al dominio público. La información debería ser libre. Otra nación se hubiera aprovechado de la información para adquirir una ventaja. Pero si la información se expone, se convierte en un bien público”.
Junto con esas ansias de cambiar el mundo, Manning demuestra una vulnerabilidad casi autodestructiva, admitida en supuestas confesiones como estas: “He estado aislado durante mucho tiempo. Solo quería ser buena gente, vivir una vida normal. Pero los eventos me obligaron a encontrar formas de sobrevivir, a ser lo suficientemente listo para darme cuenta de las cosas que pasan, pero incapaz de hacer nada al respecto. Nadie se fijaba en mí”.
Alistado en el Ejército de Tierra desde 2007, formado como analista de inteligencia, Manning fue destinado en octubre de 2009 a la Segunda Brigada de Combate de la Décima División de Montaña, en la base de operaciones Hammer, al este de Bagdad. Tenía acceso a SIPRNet, una red secreta del Departamento de Defensa, y JWICS, otra red utilizada conjuntamente por Defensa y el Departamento de Estado para transmitir información clasificada. La fiscalía militar mantiene que Manning comenzó a descargarse documentos y a entregarlos a WikiLeaks un mes después de llegar a Irak.
Nacido en 1987 en Crescent, una localidad de 1.281 habitantes de Oklahoma, Manning vivió su infancia en lo que en Estados Unidos se conoce como el Cinturón de la Biblia, una franja de condados conservadores extremadamente religiosos que va de la costa atlántica a Tejas. Fue un ateo a la deriva en un océano de fe. Sus padres, que no pasaban mucho tiempo con él, se divorciaron cuando tenía 13 años. Él se mudó a Haverfordwest (Inglaterra) con su madre, que era galesa de nacimiento. Allí estudió la enseñanza secundaria y, tras terminarla, regresó a Oklahoma. Amigos suyos dicen que el padre le echó de casa a los pocos meses, vinculando ese hecho a que Bradley Manning había manifestado su homosexualidad.
Todo lo que Manning dice ser en sus supuestas conversaciones con Lamo -su inadaptación social, sus ganas de cambiar el mundo, sus ansias de aceptación- surge de aquellos oscuros años adolescentes en los que rompió lazos con su familia. Buscó algunos trabajos. Encontró empleos con pagas ínfimas. Llegó a dormir en un coche, sin hogar al que acudir. Pasó por Tulsa, luego por Chicago, y acabó en Potomac, en la zona metropolitana de Washington, la capital federal.
A los 20 años, el Ejército parecía un medio sencillo de obtener ingresos y alojamiento, además de formación. Así acabó alistándose Bradley Manning, a pesar de que entonces todavía imperaba en el Pentágono la ley que prohibía a los gais de uniforme manifestar abiertamente su sexualidad. Cuando se hallaba a la espera de ser enviado al frente de batalla, Manning conoció e inició una relación sentimental con Tyler Watkins, alguien que se definía en su blog como músico, experto en mercadotecnia y estudiante de psicología. En sus días de permiso, el soldado visitaba a su novio en Boston, donde este residía y estudiaba, en la Universidad de Brandeis. Allí conoció a su red de amigos, entre ellos un nutrido grupo de piratas informáticos, quienes le hicieron sentirse acogido, reconfortado, útil. Compartía con ellos una visión de la vida, una rebeldía contra el sistema, unas ganas de liberar a la sociedad haciendo de la información un bien público. Entonces, por primera y última vez, Bradley Manning fue feliz. Y, de repente, llegó Irak.
En el frente bélico, aislado de nuevo, Manning buscó pronto la aceptación de los demás. Desde luego, no la encontró en la disciplina castrense de los barracones en medio del desierto. Según las supuestas conversaciones con Adrian Lamo, en sus horas muertas contactó con Julian Assange, el misterioso y carismático líder de WikiLeaks, un portal de Internet que aspiraba en sí mismo a ser un movimiento de liberación cibernética.
“Entablé una relación con Assange”, dijo. “No sé mucho más que lo que él me cuenta, que es muy poco. Me llevó cuatro meses confirmar que la persona con la que hablaba era, de hecho, el propio Assange”. Lo que el Ejército quiere demostrar ahora es que Manning filtró los documentos. Además investiga si pudo no haber actuado solo y si sustrajo la información de las redes secretas al dictado de Assange, lo que convertiría al gestor de WikiLeaks en cómplice. Ninguna otra persona ha sido acusada hasta el momento. Assange nunca ha admitido ninguna de las acusaciones.
El 18 de febrero de 2010, WikiLeaks publicó la primera entrega de la gran saga de filtraciones, un mero prólogo a lo que había de llegar: un cable clasificado del Departamento de Estado redactado el 13 de enero de 2010 por oficiales de la embajada norteamericana en Islandia, en el que se narra una reunión con líderes locales y con un asesor del embajador británico. “Después de expresar pesimismo sobre el futuro de Islandia, los dos oficiales pidieron ayuda a Estados Unidos”, decía el documento de referencia.
El 15 de marzo se publicó un informe secreto de la diplomacia estadounidense sobre WikiLeaks, y el 29 del mismo mes, una serie de perfiles críticos elaborados por la embajada en Islandia sobre políticos de aquel país. El 5 de abril se publicó en el portal de WikiLeaks un vídeo, que Assange tituló Asesinato colateral, en el que se veía la grabación editada, tomada desde un helicóptero del Ejército de EE UU, de tres ataques aéreos contra objetivos iraquíes en Bagdad en 2007. En aquella operación habían muerto 12 personas, dos de ellas periodistas de la agencia Reuters. Dos niños resultaron heridos. “Culpa suya, por traer niños al campo de batalla”, se oye decir a un soldado no identificado.
En julio, WikiLeaks entregó 92.000 documentos sobre la guerra de Afganistán a dos diarios, el norteamericano The New York Times y el británico The Guardian, y a la revista alemana Der Spiegel. En octubre cedió otros 400.000 documentos sobre la guerra de Irak a los mismos medios, al diario francés Le Monde y a la televisión catarí Al Yazira. Finalmente, en noviembre, cedió 250.000 cables secretos del Departamento de Estado, que dejaron a la Diplomacia norteamericana al desnudo; en este caso lo hizo a otro grupo de medios, entre ellos EL PAÍS.
Para entonces, Manning ya llevaba aislado seis meses, en la situación de detención preventiva. El Ejército de Tierra le arrestó el 29 de mayo de 2010, acusándole de dos cargos -desobediencia a la autoridad y falta de disciplina- por filtrar el vídeo del ataque a Bagdad y el cable de la embajada en Islandia y por sustraer lo que entonces se estimaba que eran 150.000 cables diplomáticos secretos. Washington intuía ya desde entonces cuál podía ser la magnitud de las filtraciones que le atribuye al soldado Manning.
El Pentágono ha presentado este mes otros 22 cargos contra el soldado. Uno de ellos es el de “asistencia al enemigo”. Entienden los fiscales de Defensa que, con sus supuestas filtraciones, ha facilitado información suficiente a los talibanes y a Al Qaeda para que tomen represalias contra informantes del Ejército norteamericano. Resuena en las páginas de la denuncia contra Manning la frase pronunciada por el secretario de Defensa, Robert Gates, en el verano pasado: WikiLeaks y sus colaboradores tienen “las manos manchadas de sangre” por las venganzas rebeldes en Afganistán.
La asistencia al enemigo se castiga normalmente con la pena capital. El Pentágono ha dicho que no la solicitará en el caso de Manning, pero el equipo de ayuda jurídica al soldado ha asegurado a EL PAÍS que, en última instancia, depende del juez y no de la fiscalía decidir si aplica esa pena en un veredicto de culpabilidad.
Sin una fecha concreta para su juicio, Manning se siente, según allegados suyos, desesperado. Una vez liberado de la supervisión por riesgo de suicidio, recobró el privilegio de dormir con algo de ropa y pasar una hora al día en una celda distinta de aquella en la que vive, que es de seis metros cuadrados. Pero el 2 de marzo cometió un grave error. Tratando de que se le concediera cierta rebaja en las medidas de seguridad aplicadas, se reunió con el oficial de operaciones del calabozo. “Se le considera en riesgo de poder dañarse”, le dijo este. Manning respondió, con ironía: “Si quisiera dañarme, podría hacerlo con la goma elástica de mis calzoncillos o con mis sandalias”.
“Sin consultar a ningún médico psicológico del calabozo, el oficial usó mi comentario sarcástico como justificación para incrementar las restricciones que se imponían sobre mí bajo la excusa de que le preocupaba que hubiera en mí riesgo de suicidio”, explica Manning en su carta. “Desde el 2 de marzo de 2011 se me quita toda mi ropa por la noche. Se me ha dicho que el comandante tiene la intención de mantenerme así de forma indefinida”. Desde hace unos días se le entrega por las noches un babero con velcros para que lo use para dormir.
Aunque oficialmente Manning ya no se encuentra ahora bajo control por riesgo de suicidio, se le trata como si lo estuviera. Él mismo narra cómo se sintió el primer día de su nueva rutina: “Al principio, después de entregar mi ropa a los guardias, no tuve más opción que acostarme desnudo en mi fría celda hasta la mañana siguiente. Por la mañana, se me hizo salir de la celda para la inspección matutina del supervisor de guardia del calabozo. No se me dio la ropa de vuelta. Salí de la cama e inmediatamente comencé a sufrir temblores por el frío en mi celda. Caminé hacia la puerta de la celda con las manos cubriendo mis genitales. El guardia me dijo que me colocara en posición de firme, lo que implicaba que debía estar erguido con las manos tras la espalda. Me mantuve en firme durante tres minutos. Cuando llegó el supervisor, llamó a los demás guardias. Todos me miraron”.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha rechazado las acusaciones de maltrato al soldado Manning. “Las afirmaciones por parte de blogueros de izquierda, periodistas y otros de que no se le trata adecuadamente, o de que se le trata de modo distinto de los demás, o de que está aislado, no son correctas”, dijo el portavoz del Pentágono, Geoff Morrell, en rueda de prensa el 26 de enero. “Está en una celda, a solas. Pero es que así es como están todos los presos que aguardan juicio en el calabozo. Ese calabozo está diseñado para que cada preso se mantenga siempre en su celda… Puede ver televisión. Puede leer periódicos. Puede hacer una hora de ejercicio”.
Sin embargo, Amnistía Internacional ha denunciado que las condiciones de reclusión de Bradley Manning suponen una violación de sus derechos humanos. El representante demócrata por Ohio, Dennis Kucinich, a quien se le ha prohibido visitar al soldado en la cárcel, lo ha comparado con los abusos en la prisión iraquí de Abu Ghraib. Incluso el portavoz de Hillary Clinton en el Departamento de Estado, P. J. Crowley, dijo en una conferencia ante estudiantes el 10 de marzo que el trato del Pentágono a Manning era “ridículo, contraproducente y estúpido”. Tuvo que dimitir tres días después.
La Embajada de EE.UU intentó evitar despidos por intereses estratégicos
Fuentes: 20minutos.es y Aftenposten.
Uno de los cables filtrados por Wikileaks desvela que la Embajada estadounidense en España intentó evitar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en la base militar de Morón de la Frontera (Sevilla).
El entonces consejero político de la Legación de EE.UU en Madrid, William H. Duncan, expuso diversos motivos para evitar que se efectuasen tales despidos de personal español en la base, compartida por EE.UU y España. Algunos de los motivos más destacados que la Embajada expuso fueron: la posibilidad de que el Gobierno español decidiese retirar las tropas de Afganistán así como no intervenir en otras misiones militares capitaneadas por EE.UU, y que el Gobierno de España restringiera los vuelos norteamericanos de carácter militar sobre España y el emplazamiento de buques de guerra en Rota, o el uso de la ya mencionada base en cuestión de Morón de la Frontera (lo cual sería una gran pérdida para los norteamericanos teniendo en cuenta el emplazamiento de la base, sumamente importante a nivel estratégico a la hora de llevar a cabo operaciones militares en Irak y Afganistán).
Además, Duncan destaca que el Partido Popular hubiera utilizado el Expediente de Regulación de Empleo para intentar demostrar que «el Gobierno socialista ha fracasado en sus intentos de mejorar las relaciones con Estados Unidos» y explica que Andalucía es el núcleo fuerte del socialismo en España y, perder popularidad allí sería catastrófico para Zapatero (y por consiguiente, para los estadounidenses).
Pese a todo, el ERE se llevó a cabo, aunque se pudo suavizar a través de negociaciones sindicales. No obstante, las filtraciones revelan que aún está en el aire la posibilidad de que haya una segunda tanda de despidos en la base de Morón en octubre de este año, y un ERE en la base de Rota, todo impulsado y llevado a cabo por la empresa norteamericana Vinell-Brown and Root.
Manning se enfrenta a una posible pena de muerte
WASHINGTON — Tras un seguimiento intensivo de 7 meses de investigación, el miércoles el ejército añadió 22 cargos adicionales contra Bradley Manning, acusándolo de descarga ilegal de miles de documentos clasificados del Departamento de Estado y militares de EEUU, documentos que han sido publicados eventualmente por WikiLeaks, dicen los oficiales militares a NBC News.
El más serio de los cargos es el de “ayuda al enemigo,” una ofensa capital que conlleva a una potencial sentencia de pena de muerte.
El Pentágono y oficiales militares dice que algunos de los documentos publicados por WikiLeaks contienen los nombres de fuentes y otros que han cooperado con las fuerzas militares de EEUU en Afganistán, poniendo en peligro sus vidas. De acuerdo a los funcionarios militares, el ejército de EEUU detuvo a varios de ellos y los trajo a sus bases para protegerlos. Pero, de acuerdo con un oficial militar, “No encontramos a todos.” Los oficiales militares le dijeron a NBC News, que un pequeño número de ellos todavía no han sido encontrados.
El abogado de Manning, David. E. Coombs, No respondió de inmediato a una llamada de msnbc.com para hacer comentarios.
Manining, de 23 años, fue Manning, 23, fue acusado el 6 de julio de 2010, por descarga ilegal y transferencia de información de defensa a una fuente “no autorizada,” cuando trabajaba como analista de inteligencia militar en Bagdad. También fue acusado por obtener 150.000 cables clasificados del Departamento de Estado, muchos de los cuales han sido publicados por WikiLeaks.
Manning permanece en custodia en la Brigada General de Marines de EEUU en Quantico al sur de Washington, DC., esperando a los procedimientos del Consejo de Guerra.
Coombs, el abogado de Manning, se ha quejado de las condiciones de reclusión— en máxima custodia bajo una vigilancia de “prevención de daño” —son excesivamente severas y daña su derecho a un juicio justo. Manning ha sido confinado en una celda de 6 por 12 pies con una cama, una fuente para beber y un baño alrededor de 23 horas al día, ha dicho Coombs.
Grupos pacifistas, un grupo de psicólogos, así como el cineasta Michael Moore y el denunciante de los Papeles del Pentágono Daniel Ellsberg han pedido que Bradley sea puesto en libertad.
PD: WikiLeaks no ha puesto en peligro a ninguna persona ni ha dañado a nadie, esto aún no se ha demostrado, sin embargo los EEUU no dejan de usar ese argumento sin peso alguno ni pruebas, pues si alguien ha podido ser dañado por las filtraciones sólo han podido ser los gobiernos y empresas corruptas.
Traducción y redacción: Lelouch (Wikifiltraciones.com)
Fuente: MSNBC
Wikileaks desvela que el Gobierno despreció la causa judicial por el asesinato de españoles en Ruanda
Fuentes: 20minutos.es; Aftenposten.
Según los cables filtrados por Wikileaks, el Gobierno de España despreció el proceso judicial abierto en el año 2008 por la Audiencia Nacional contra 40 miembros de la cúpula militar tutsi, por cometer genocidio en Ruanda y República Democrática del Congo. Tales hechos ocurridos desde los años noventa hasta el 2002 aproximadamente, incluían la muerte de nueve víctimas españolas. El Ejecutivo aseguró que no apoyaba la causa, debido a que ésta no tenía “nada que ver con su política exterior” y a que algunas medidas adoptadas por el juez Fernando Andreu parecían “inútiles”.
Los nueve españoles fueron asesinados desde 1994 hasta el año 2000, justo después de que los tutsis tomaran el poder, tras el genocidio cometido por los hutus. Los fallecidos eran seis religiosos (Joaquim Vallmajo, Servando Mayor, Julio Rodríguez, Miguel Ángel Isla, Fernando de la Fuente e Isidro Uzcudun) y tres miembros de la organización no gubernamental Médicos del Mundo (Mª Flors Sirera, Manuel Madarazo y Luis Valtueña).
La propia fiscalía de la Audiencia Nacional no tenía intención de llevar a cabo las medidas que el juez quería que se adoptaran, como extraditar a los acusados.
El proceso judicial, que realmente, más que en el 2008, podría decirse que comenzó en el 2005 con una querella del Forum Internacional para la Verdad y la Justicia en el África de los Grandes Lagos, hizo que EE.UU presionara a España para relajar las tensiones con Ruanda, no dándosele la importancia que requería al caso.
A día de hoy, tal proceso sique abierto en la Audiencia Nacional, puesto que todavía quedan testigos por declarar y la investigación sigue en curso.
“Esta semana en WikiLeaks” Podcast – La Guerra Corporativa sobre los Partidarios de WikiLeaks
(WLCentral.org).- El podcast de “Esta Semana en WikiLeaks” estará en el aire a las 02:00 am de esta noche (20:00 pm en Nueva York).
En el cuarto episodio de este podcast semanal, el cual mira sobre las historias relacionadas con WikiLeaks de la semana pasada, tendran como huesped destacado a Kevin Zeese, el cual está con la Red de Apoyo a Bradley Manning. El podcast también acogerá al corresponsal de la CMN News Chris Novembrino, el cual nos proveerá de comentarios durante todo el episodio.
Estarán hablando con Zeese sobre el reciente movimiento de PayPal de congelar la cuenta de Bradley, y porqué se invirtió esa decisión más tarde en el mismo día. También hablaran sobre Hunton & Williams y su apoyo a HBGary y a planes de otros servicios de inteligencia y seguridad para atacar a WikiLeaks y a la coalición activista llamada “Detener la Cámara”(con la que Zeese ha colaborado). El está detras de una denuncia que fue presentada contra Hunton & Williams, la cual podéis leer aquí.
Después, echarán un vistazo a algunos de los cables de Libia publicados durante la semana pasada especialmente los que hablan sobre la familia de Gadafi. También discutiremos otros cables en los que Libia se ve implicada.
También arrojaremos luz sobre algunas revelaciones de los cables de México que ha publicado La Jornada. Después, hablaremos sobre la cancelación del ex presidente George Bush al evento en Colorado porque Julian Assange tenía prevista una charla en ese evento.
Finalmente, tendremos una breve discusión sobre la historia del secretismo, con este mensaje de “Foreign Policiy” guiando nuestra conversación. También hablaremos de el New York Times y esta publicación del blogger Salon Greenwald y la manipulación de ciertas noticias por los medios al hablar de esta historia.
Para escuchar el show en vivo a las 02:00 am (20:00 pm NYT), aquí teneis un widget en el que podréis escucharlo tan sólo haciendo click en Play:
También puedes escuchar el podcast en vivo aquí y puedes entrar en una sala de chat donde puedes hacer tus preguntas, las cuales podremos tratar en el podcast. Y, abriremos las líneas para recibir algunas llamadas de los oyentes durante el final del podcast.
Bush cancela su visita a Denver ante la posible presencia de Assange
George W. Bush dijo el viernes que no visitará Denver este fin de semana, como lo tenía planeado, debido a que el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, fue invitado a uno de los mismos actos en los que participaría el ex presidente de Estados Unidos.
Bush planeaba asistir el sábado a la “Cumbre de Liderazgo Global”, un acto organizado por el grupo Young Presidents Organization, pero se retractó al enterarse de que Assange fue invitado, informó el vocero David Sherzer.
No es probable que Assange acuda a la cumbre personalmente, pero el periódico The Denver Post reportó que se presentó el viernes en una conferencia a través de un enlace en video.
Assange ha estado en Gran Bretaña evitando su extradición a Suecia, donde se le investiga por delitos de índole sexual, y sus abogados han manifestado el temor de que pueda ser arrestado por autoridades estadounidenses que investigan si Assange y WikiLeaks distribuyeron de forma ilegal documentos secretos del gobierno.
WikiLeaks ha publicado decenas de miles de documentos militares de Estados Unidos sobre las guerras en Afganistán e Irak y sobre los esfuerzos diplomáticos estadounidenses en todo el mundo, algo que ha molestado a funcionarios de ese país.
Sherzer dijo que Bush no desea formar parte de un foro que invitó a alguien que ha “causado un enorme daño voluntaria y repetidamente a los intereses de Estados Unidos”.
Michele Foster, una vocera del grupo Young Presidents Organization, no respondió de forma inmediata las preguntas sobre la razón por la que Assange fue invitado y si se presentará por video o si tiene planeado asistir personalmente.
En un comunicado, el grupo dijo: “Lamentamos que nuestros miembros no vayan a poder escuchar al presidente Bush. Bush ha hablado ante nuestros miembros varias veces y esperamos que participe en otro evento futuro de YPO”.
Diario colombiano recibe 16.000 cables de WikiLeaks
El diario más antiguo de Colombia se unió el domingo a la lista de periódicos en América Latina que reciben directamente de la organización WikiLeaks miles de cables diplomáticos estadounidenses.
“Nos han entregado más de 16.000 cables de Colombia y Venezuela”, dijo el director de El Espectador, Fidel Cano, en una nota publicada por el diario el domingo.
La información, guardada en una memoria de computadora, fue entregada a Cano a principios de febrero durante una cita en las afueras de Londres.
A cambio de que El Espectador pudiera publicar la información, Cano debió firmar un contrato en el que se comprometió, entre otras cosas, a “no compartir con nadie la información y a trabajarla con personal de máxima confianza”.
Cano dijo haberse reunido directamente con Julian Assange, fundador de WikiLeaks, quien le advirtió que llevaba “mucha información” y de la cual dijo que “es bueno que se conozca en su país (Colombia)”.
El periodista precisó que hasta la fecha sólo han revisado el primer bloque de cables fechados en 2006 y calculó que la publicación de toda la información –entregada en notas especiales todos los miércoles– les tomará al menos un año.
Cano destacó que todavía “no ha aparecido nada explosivo” en los cables.
El Espectador, fundado en 1887, se suma a los diarios Página 12 de Argentina, El Comercio de Perú y La Jornada de México que han recibido información de manera exclusiva y directa de WikiLeaks.
Al igual que El Espectador, una editora del periódico peruano tuvo que viajar a Londres para adquirir los despachos, según informó el diario el 13 de febrero.
Fuente: Yahoo News











